
HUGO CALDERÓN Y MIKE CASTILLO EN MINNEAPOLIS, EE. UU.
MIÉRCOLES 27 DE OCTUBRE DE 2021
BUENOS DÍAS
Como siempre, entramos a CADA MAÑANA con todo y chinelos, desde Jiutepec, en el Estado de Morelos, para saludar a nuestros amigos y paisanos, a través de La Madre de Todas, hoy que es miércoles 27 de octubre del 2021. Gracias a Mike Castillo y un saludo para los integrantes de la Banda Mañanera.
La semana pasada recordamos cuando vino el equipo América a la inauguración de la cancha de Textiles Morelos, y también de cuando estuvieron de moda las tardeadas en algunos lugares de Cuernavaca.
En el Jardín Borda, vieron sus mejores épocas algunos grupos de rock locales, como Las Abejas, Los Drifters, Los T-Birds, Los Rolly Kings, uno de los precursores de los grupos rockeros de hace unas décadas.
También en el Salón Xochicalco de la casa Latino Americana, llegaron a realizarse tardeadas, y hay quienes cuentan que, en ese lugar, alguna vez se presentó el que después fuera El Príncipe de la Canción, José José.
Pero bueno, hoy aprovecharemos este espacio para recordar que de las lunas la de octubre es más hermosa, como dice la canción, y también para hablarles de las tradicionales festividades del Día de Muertos, en nuestro Estado de Morelos.
Seguramente algunos de nuestros amigos recordarán cómo celebraban estas fechas en sus respectivos pueblos y ciudades, cuando todavía andaban por estos rumbos.
Aquí en Cuernavaca, uno de los lugares más visitados en estas festividades por el llamado Día de los Fieles Difuntos, es el poblado de Ocotepec, al norte de la ciudad capital.
Es muy renombrada la llamada “cereada”, que consiste en llevar velas y veladoras para visitar las casas en donde se levantan los altares típicos de esta temporada.
También en dicho poblado, es muy concurrida la procesión que se realiza durante las noches del 31 de octubre y el 1 de noviembre. Luego, todo el pueblo acude al panteón, llevan las ofrendas a sus difuntos y se sientan a comer y beber entre las tumbas.
Una de las tradiciones más arraigadas en Ocotepec, son las ofrendas en honor de quienes fallecieron durante el año. A estos altares se les conoce como “ofrendas nuevas”.
Sobre una mesa, se recrea el cuerpo del difunto, con ropa nueva, huaraches o zapatos, sombrero o rebozo. La figura se rodea con alimentos y bebidas que eran del gusto en vida de la persona fallecida.
En el caso de los altares de los niños, se incluyen juguetes y golosinas.
El cementerio de Ocotepec, no es muy grande. Se ubica en una de las entradas del pueblo, frente a la cancha de futbol. Son notables sus casitas, terminados tipo iglesia, con sus torres diminutas, en las tumbas, decoradas en colores llamativos, rodeadas de flores de cempasúchil, en tonos amarillos y naranjas.
Desde hace décadas, estos ritos se repiten año con año.
El olor de las ceras encendidas, así como el humo del copal que se quema en los incensarios, se confunde con los rezos para recibir a los fieles difuntos. Así, la gente confirma su creencia en la continuidad de la vida después de la muerte.
Días antes del 2 de noviembre, familias enteras se dedican a limpiar, arreglar y repintar las tumbas del panteón de Ocotepec, en espera de sus familiares y amigos.
En las calles del pueblo se instalan puestos que ofrecen el tradicional pan de muerto, recién preparado y horneado. Además, a la vista de los paseantes se encuentran puestos donde se puede adquirir todo lo necesario para adornar los altares: calabazas artesanales, calaveras de azúcar y chocolate, veladoras, velas, incienso, flores.
Como siempre por andar de platicones, se nos terminó el tiempo.
Nos despedimos con “Luna de octubre”, en la voz del ídolo Pedro Infante, para que recuerden sus años juveniles, cuando andaban en su tierra..
Buen fin de semana.
Hasta el próximo miércoles.
Gracias por escucharnos.
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