
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Martes 14 de febrero de 2023
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En México conocemos este viejo proverbio popular como “divide y vencerás”, pero la expresión original parece ser “divide y reinarás”, aplicada por connotados jefes militares de la antigüedad a modo de estrategia de combate. Se supone que la versión española de la frase proviene del latín “divide ut regnes”.
Algunos historiadores españoles atribuyen la expresión a Filipo de Macedonia, padre del conquistador griego Alejandro Magno. Otros han afirmado que la materialización de la reflexión corrió a cargo del emperador Julio César. Gracias a dicha estrategia de combate, Julio César venció a las tribus galas que se extendían por los territorios hoy correspondientes a Francia y parte de Alemania.
En la política “a la mexicana” se ha empleado el “divide y vencerás” para doblegar e incluso exterminar a adversarios, añadiendo indiscriminadamente a quienes militan en los mismos partidos. Esto último parece una exageración, pero no lo es. Los que poseemos excelente memoria periodística registramos hechos relevantes respecto al “canibalismo” político. Los políticos morelenses siempre se han inclinado hacia la “antropofagia”.
La actual etapa preelectoral, sobre todo entre quienes buscarán ser candidatos para contender por uno de los muchísimos cargos que estarán en disputa en “La Madre de Todas las Elecciones” (el domingo 2 de junio de 2023), ofrecerá a los analistas mucha tela de dónde cortar para demostrar que el antiguo adagio popular se cumple y aplica a cabalidad hoy en día.
Pero… me parece que el “divide y vencerás” o el “divide y reinarás” no debería ser tan socorrido por los miembros de un partido, a veces de manera bastante burda. Y debido a que el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) sustituyó al Revolucionario Institucional (PRI) como agencia de colocaciones, el partido fundado por López Obrador, en Morelos y muchísimas regiones mexicanas, está convertido en un nido de simuladores y oportunistas, dispuestos hasta a aliarse con sus enemigos históricos con el objetivo de lograr hueso allende la frontera del 2024.
EL CONFLICTO
Morena proyecta tener un conflicto interno, una grave guerra de tipo fratricida que, en su momento, será capitalizada por la cada día más cercana alianza entre los partidos PAN, PRI y PRD. Hoy les puedo vaticinar que el candidato de esas “oposiciones” al partido gobernante (Morena), llevará como su candidato gubernamental al actual alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, quien lleva mucho tiempo navegando con “bandera ciudadanizada”, sin afiliarse a ningún partido, pero además sin pelearse con nadie, a lo cual suma su sempiterna imagen de integridad. Él no miente, no roba, ni tampoco traiciona, lo que “sí hacen otros políticos”, hasta de filiación blanquiazul.
Los mismos que le ayudaron a Urióstegui a vencer al morenista Jorge Argüelles Victorero en 2021 serán los futuros aliados del ahora miembro del cuerpo edilicio de la capital morelense. Hasta un niño de primaria sabe que la corriente morenista volcada a favor de Urióstegui en 2021 fue la del ex senador Rabindranath Salazar Solorio, hoy Coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia de la República, cuyos sueños de ser gobernador de Morelos a partir del 1 de octubre de 2024 se tornaron en pesadillas frente al actual grupo gobernante, cuyo principal exponente es el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, hoy convertido en miembro de Morena y fiel aliado del presidente López Obrador y de la Cuarta Transformación.
Detrás del jefe del Poder Ejecutivo estatal se encuentran su hermano Ulises Bravo Molina, Consejero Nacional y Estatal de Morena (reconocido así por el CEN de ese partido), y muchísimos servidores públicos simpatizantes de la 4T, así como legisladores federales y cinco diputados locales. Estos últimos acompañaron ayer a Cuauhtémoc Blanco y al senador Sergio Pérez Flores a una importante reunión con el titular de la Secretaría de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, con quien, entre otros temas, abordaron el divisionismo sembrado por la corriente “Rabinista” en el Congreso local.
Atención con lo que pueda suceder en el entorno de Rabín Salazar, cuyo enfrentamiento con Mario Delgado, dirigente nacional de Morena, cada día crece más y más. En nada le benefician quienes aún se sienten dueños de ese partido en Morelos, dispuestos a traicionar al presidente de la República cuando el otrora director general del Banco del Bienestar les truene los dedos. Esa imagen de traición no es nada agradable en la Presidencia de la República; ojo, me refiero a las oficinas del verdadero poder público en Palacio Nacional, no a las de la Avenida Constituyentes 161 y 1001, muy distantes al Zócalo de la Ciudad de México. AMLO envía ahí a los castigados.
Más señales sobre quienes hoy están escribiendo nuevas páginas en la historia de Morena surgieron el fin de semana en Cocoyoc. Ulises Bravo Molina tomó protesta a alrededor de 500 militantes que integran los Comités Seccionales del Quinto Distrito, con Christian Carmona como principal organizador. Por cierto, este nuevo cuadro de Morena se ha enfrentado al alcalde de Yautepec, Agustín Alonso Mendoza, quien pretendió, sin conseguirlo, sabotear el acto, donde se dieron cita importantes cuadros morenistas y dos aspirantes a la gubernatura por el mismo partido, Margarita González Saravia y Víctor “El Güero” Mercado Salgado. Fue todo un éxito para Christian Carmona y su equipo de colaboradores.

Durante su discurso, Ulises Bravo Molina refrendó el respeto a todos y cada uno de los miembros de Morena y reiteró el llamado a propugnar un partido unificado rumbo a los comicios de 2024. Indicó que todos, absolutamente todos los integrantes de Morena deben servir para difundir con mayor ahínco los resultados de la Cuarta Transformación, pues en las boletas electorales de 2024 ya no vendrá la imagen de Andrés Manuel López Obrador. Como dijo el clásico: “No servirá nada más la marca”. Y aquello de “divide y vencerás” o “divide y reinarás” solo servirá (¿sirve?) para engrosar la rentabilidad de oportunistas de otros partidos.
El colofón: al mediodía del lunes, el gobernador Blanco Bravo, acompañado por el senador Sergio Pérez Flores, cuatro diputados locales de Morena (Ariadna Barrera Vázquez, Arturo Pérez Flores, Edi Margarita Soriano Barrera y Mirna Zavala Zúñiga) y Erika Hernández Gordillo, de Redes Sociales Progresistas (RSP), se reunieron con el titular de la Secretaría de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, con quien trataron, entre otros temas, el del conflicto causado en el grupo parlamentario del partido guinda por la corriente rabinista. Y por la tarde, hubo otra reunión, con Mario Delgado Carrillo, dirigente nacional de Morena. Algo deberá haber como resultado de las acciones de quienes, insisto, están escribiendo las nuevas páginas de la historia morenista en Morelos.


Este es el tuit que Mario Delgado subió en su cuenta de Twitter tras reunirse con Cuauhtémoc Blanco:
Un gusto reunirme con el gobernador de Morelos @cuauhtemocb10 Desde el inicio de su gobierno decidió sumarse al proyecto de la #4Transformación y coordinar tareas con nuestro presidente @lopezobrador_ en beneficio de la gente. pic.twitter.com/Y4Ig2c9SGj
— Mario Delgado (@mario_delgado) February 13, 2023
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