

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Viernes 14 de mayo de 2021
Hace varios meses analicé la enorme relación existente entre las conferencias de prensa mañaneras del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, proyectadas a nivel nacional gracias a los cuantiosos recursos del estado mexicano, y la denominada Cuarta Transformación. Es indudable que sin dicha aparición diaria de AMLO la 4T no tendría razón de existir y perdería su columna vertebral, que es la propaganda.
No se trata del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y su vinculación con el presidente. Efectivamente: a estas alturas del sexenio hay una creciente división entre morenistas y lópezobradoristas. No es un asunto partidista, sino de trascendencia histórica, pues para López Obrador lo más importante es quedar registrado en la historia patria como un mesías y otros personajes, verbigracia José María Morelos, Miguel Hidalgo, Leona Vicario, Francisco I. Madero, Emiliano Zapata y Lázaro Cárdenas del Río. La Cuarta Transformación, según la óptica del macuspano, es una revolución sin lucha armada, aunque, a juzgar por las apariencias, el discurso de López Obrador, multiplicado día a día conforme se aproximan los comicios del 6 de junio, tienen el objetivo de exacerbar el odio y la polarización entre los mexicanos, con riesgos de estallidos sociales violentos.
La verborrea cotidiana en el Salón Tesorería del Palacio Nacional no tiene como destinatarios a los políticos y periodistas, quienes solo hacen berrinches y padecen ataques de ira. No. El fondo es sostener, a un altísimo costo para el estado mexicano, la relación de AMLO y su clientela electoral, la cual está empadronada en los programas operados por la Secretaría de Bienestar Social. Hacia esos millones de mexicanos se dirigen a diario los rollos lópezobradoristas. Y, obvio, también se descalifica a quienes osen criticar al presidente, quien anhela implantar el gobierno de un solo hombre, sin contrapesos.
Más de una vez he difundido en este espacio la diferencia que hay entre la propaganda y la publicidad. Y hoy lo volveré a hacer, porque es indispensable que usted, amable lector, se percate con respecto a la realidad de las conferencias de prensa mañaneras. No son ejercicios de transparencia, ni de rendición de cuentas, sino propagandísticos.
Y es que la propaganda, según los teóricos, es un método de comunicación cuyo objetivo es dar a conocer una información con la intención de influir en el público para que actúe de una manera determinada o utilice un determinado servicio o producto.
Empero, a diferencia de la publicidad, la propaganda tiene como objetivo primordial atraer al público con un determinado fin, de manera emocional, sin estar relacionada necesariamente con la venta de un producto.
Entre las características más destacadas de la propaganda se encuentran las siguientes:
- Es subjetiva y parcializada.
- Se utilizan recursos que llamen la atención del público y que resulten atrayentes para las masas.
- Los recursos gráficos están cargados de colores, grandes letras y mensajes que apelen la emoción del destinatario para conseguir los objetivos propuestos.
La propaganda está relacionada con la política. Cuando hablamos de propaganda política, el objetivo de la misma es vincular al ciudadano con un determinado partido, postura, ideología o sistema, siempre buscando el impacto emocional.
La propaganda está vinculada a las campañas políticas. Se busca a través de los diferentes medios y soportes crear un plan de comunicación persuasivo con propuestas, discursos y recursos para emocionar a los posibles votantes. También se trabajan los gestos, personalidad de los candidatos y su familia con la intención de influir lo máximo posible en los ciudadanos y conseguir su apoyo en las urnas. México es un país donde se utiliza esta estrategia.
ORÍGENES DE LA PROPAGANDA
El término propaganda proviene del latín “cosas a ser propagadas” y fue el Papa Gregorio XV en el año 1622, poco después de la Guerra de los 30 años, quien formó el “Congregatio de Propaganda Fide” o Congregación para propagar la fe; esto, con el objetivo de supervisar la propagación del cristianismo por misioneros a países no cristianos. Su fin era la conversión al cristianismo de los ciudadanos que no profesaban esta religión.
En la era moderna la propaganda se relaciona directamente con el surgimiento del estado posterior a la Revolución Francesa y el gobierno de Napoleón Bonaparte. La propaganda fue implementada durante los gobiernos coloniales del siglo XVIII y XIX, pero adquiere mucha más fuerza durante los regímenes políticos totalitarios del siglo XX cuando se aplica de forma científica ayudada por medios de comunicación masivos en su tarea de persuadir a los seres humanos a través de técnicas más agresivas y destructivas como “La solución final” de Hitler o “El gran salto adelante” de Mao Tse Tung.
Fue en la época nazi cuando Adolf Hitler establece que la base de la propaganda es la repetición constante de un numero pequeño de ideas enfocados hacia una masa que se presume tiene entendimiento pequeño y gran falta de memoria. Y así se encuentra la inmensa mayoría de mexicanos ante López Obrador. Por eso son VITALES las conferencias de prensa mañaneras, pues sin ellas la Cuarta Transformación carecería de columna vertebral.
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